La toma de decisiones es una capacidad que no todas las personas pueden ejercer fácilmente. Tomar decisiones implica elegir, descartar cinco caminos y tomar uno solo. No cualquier ser humano tiene esa capacidad de tomar el camino que mas le parezca correcto, unos lo toman y avanzan ó fracasan…otros no lo toman y nunca avanzan, mueren en vida por no aventurarse en las decisiones. En decisiones importantes que involucren nuestra propia vida o nuestra empresa es importante tomarse el tiempo y pensar en que decisión tomar y como hacerlo, eso es estrategia. Tomarse el tiempo y preguntarse ¿Porque? ¿Como? y ¿Cuando?. La estrategia en nuestra vida como en nuestra organización marcara el éxito o el fracaso en conseguir nuestros objetivos y he allí lo fundamental de la estrategia y de la decisión. Organizacionalmente en los negocios se puede pensar que es mejor tener todo bajo control y tener una estrategia clara desde el principio hasta el nal, sabiendo claramente lo que puede suceder y previéndolo; otros, piensan lo contrario que en los negocios tan dinámicos como los actuales es mejor caminar, proveer, visionar y accionar en base a lo que se este viendo.
Introducción
En la vida diaria encontramos situaciones que nos exigen realizar una acción, una acción que determina el futuro inmediato o mediato de nuestra vida por trivial que esta sea, esta acción es “decidir”. Decidir implica tener el valor de descartar todas las opciones y elegir una, implicando que queramos o no perdemos la experiencia de todas las demás opciones y he allí lo crítico de la situación. En el mejor de los casos elegimos la mejor opción, aquella que llena mejor nuestras expectativas, en el peor de los mismos elegimos la que menos nos satisface y nos provoca más trabajo o frustración. Este proceso de decisión involucra muchas cosas detrás, es decir antes de tomar una decisión y en el proceso de tomarla entran en escena una seria de factores voluntarios e involuntarios que nos dictan que decisión tomar y que opción elegir. No nos adentraremos en todos estos factores y procesos más que en uno solo “la estrategia”. A cada momento tenemos estrategias en nuestra vida. Cuando decidimos ir a nuestro Centro de Estudios marcamos una estrategia de viaje, como vamos a llegar hasta allá, ¿viajare en autobús? ¿Carro?, ¿te detendrás a comer algo? son preguntas que consiente o inconscientemente respondemos y nos trazan una estrategia para hacer tal o cual cosa.
Si reducimos el tema de las estrategias en un contexto personal nos damos cuenta de la importancia que tiene tomar decisiones y tener una estrategia para tomarlas pues de ellas depende si nuestra vida tomará el rumbo que deseamos ya que una mala estrategia y malas decisiones nos llevarán por caminos equivocados distanciándonos de nuestro objetivo de vida sea cual sea. Ya contextualizando el tema en términos de administración es claro que para ser un buen administrador se debe empezar por administrar la propia vida. Una persona que logra administrar efectivamente su vida cumpliendo sus objetivos y metas definitivamente es un candidato para ser un buen administrador de su empresa y seguramente nos gustaría que administrara la nuestra. Ahora bien, una vez establecido la importancia de la toma de decisiones y de una estrategia nos preguntamos ¿que es una estrategia?, ¿como puedo yo plantear mis estrategias y cual es la mejor forma de hacerlo?
¿Que es estrategia?
Una estrategia son los lineamientos, pasos, acciones o tareas que se establecen para alcanzar un objetivo. El termino se origina en Grecia y etimológicamente deriva de los vocablos Stratos = Ejército y Agein = conductor. En la antigua Grecia se empezó a utilizar ante la necesidad de tener un conductor, una administrador que guiara al pueblo en las guerras y en las negociaciones con otros pueblos, como resultado del grado de civilización y organización que se había alcanzado.
La estrategia son una serie de líneas base que responden a las preguntas ¿Que queremos alcanzar?, ¿Cómo lo alcanzaremos? y ¿Cuando lo haremos? Plantearnos estas preguntas es fundamental para una toma de decisiones adecuada en ese momento y con la información que se tiene. Estas preguntas y la estrategia nos darán una idea mas clara de como alcanzar nuestros objetivos.
El termino es utilizado en muchos contextos, por ejemplo: Estrategia miliar, Juegos de estrategia, estrategia empresarial (que es la que nos concierne), Mapa estratégico, etc. Es decir, el tener un plan, una serie de criterios para lograr un objetivo es aplicable en muchos ámbitos, y más aun en los negocios donde se tiene que estar alerta y reaccionar tiempo ante las acciones de los competidores. Es decir, en un mundo donde los negocios son tan cambiantes, donde las condiciones de los mismos son inciertas, donde existen tantos competidores y es necesario ser no solo bueno sino el mejor la estrategia viene a tomar un papel fundamental para la existencia de la organización. Ahora la pregunta es ¿Como hago mi estrategia?. Existen muchas aproximaciones de como empresarialmente plantear una estrategia que nos permita sobrevivir a los mercados y más aun ser los líderes de los mismos. Por un lado tenemos una tendencia mas conservadora un tanto clásica donde la planificación debe ser formal y resultado de un proceso de análisis de la mayoría de los factores involucrados, donde se conocen cosas y las que no se conocen se suponen, donde se piensa antes de hacer. Por otro lado tenemos la antítesis de la primera, donde todo es dinámico y no existe nada escrito en piedra, las cosas se hacen y se basan en la experiencia, donde los formalismos quedan a un lado y se busca hacer los resultados tomando decisiones rápidas y basadas en la experiencia que tomar acciones planificadas y tarde.
Estrategias y planeación formal
Sin duda el mayor exponente de estas ideas es Michael Porter. Profesor en la escuela de negocios en Harvard planteó una serie de leyes y reglas para enmarcar a los negocios y podes abstraerlos de tal manera que fuera una ciencia que se aprende. Los que comparten las ideas de Porter argumentan que las estrategias deben ser planeadas y que si se tiene una buena planeación estratégica la empresa será capaz de alcanzar sus objetivos. Las planeaciones formales buscan tener todo controlado, es decir saber exactamente que hacer cuando suceda un evento afortunado o infortunado para la organización. Si se tiene todo bien documentado y de forma clara la organización no debe preocuparse pues ya sabe para donde va y como llegará.
Quienes les agrada tener todo bajo control y planear estratégicamente invierten tiempo (y quizás mucho) en pensar que hacer, como hacerlo y tener todo debidamente planeado. Responden que si bien es cierto los negocios son cambiantes se puede suponer y crear hipotesis de como cambiará, buscan reducir al máximo el fracaso, el riesgo y los costos, discutir sus acciones, pensar lógica y coherentemente, establecer medidas e indicadores, establecer y guiarse por las reglas del mercado, etc. Se podría resumir su actuar en: pensar, discutir y luego actuar esperando no sea demasiado tarde.
Estrategias de pasillos
En contra parte las estrategias planificadas y a sus partidarios están las estrategias de pasillos. Uno de los mayores exponentes de esta nueva ideología es Henry Mintzberg. Minstzber ha demostrado su desacuerdo con la manera en que se enseñan negocios. Piensa que no se le puede enseñar a una persona a ser un administrador. Que las capacidades de ser un administrador deben ser innatas y que si alguien no las tiene simplemente no las tiene. En su libro Managers Not MBA´s cuenta que tratar de enseñarle administración a alguien que jamás ha administrado y no tiene las capacidades es como tratar de enseñarle psicología a alguien que jamás ha conocido a un ser humano. Es decir, la premisa de Mintzberg es que no se le puede enseñar administración a alguien que nunca lo ha hecho porque no tiene el contexto necesario para aplicarlo y aprenderlo. Y ese quizás sea el mayor problema que expone respecto a las escuelas de negocios como Harvard. Se podría pensar en incoherencia tratar de enseñar administración a alguien que no administra, o que alguien que no tiene el contexto de administración escriba un paper como este respecto a estrategias y administración.
Mintzberg expone que la estrategia debe ser dinámica para que responda a las necesidades tan cambiantes de los negocios. Actualmente con la revolución tecnológica los negocios son muy dinámicos y las organizaciones deben estar preparadas para reaccionar a tiempo a estos cambios y ser competitivos. Si la estrategia es dinámica responde mejor a los cambios en las reglas del juego, con la premisa de proveer hechos y anticiparse a los mismos la estrategia funciona como una maquina que se recrea conforme la organización crece. Los que apoyan esta forma de estrategias son más pasionales respecto a los negocios, se dan la libertad de tomar decisiones con alto riesgo, sin tanta burocracia literalmente en los pasillos como Mintzberg lo ha dicho. Si identificamos las características de este tipo de estrategias nos podemos tomar con que están mas orientadas al “hacer” mas que al “pensar”, ponen en marcha las ideas, experimentan mas que suponer, pueden fracasar al final sus decisiones están tomadas en base a las experiencias como el éxito o el fracaso, si se equivocan pueden corregir sobre la marcha, maximizan las ganancias mas que minimizar los costos, las personas son mas importantes que sus títulos, etc.
Conclusión
Ambas posturas evidencian éxito. Es decir, existen casos de éxito tanto de las personas quienes planean estratégicamente como las que generan su estrategia dinámicamente conforme se planteen las condiciones y reglas del negocio. Sin embargo, los argumentos de la corriente de Mintzberg son válidos tanto respecto a su manera de como hacer estrategia y en como porque la corriente anterior no funciona en todos los casos. Es decir, para las condiciones tan dinámicas de los mercados y de los negocios una estrategia dinámica que se ajuste a las necesidades de acción, con visión, que previene hechos y se anticipa a ellos funciona mucho mejor que aquella que tiene todo escrito y que en caso de un imprevisto la planeación es obsoleta. Sin embargo, no debe abusarse de ese dinamismo e ir sin rumbo, se debe tener claro el objetivo, saber a donde nos dirigimos, enfocarnos en ello y crear estrategias conforme nos dirigimos a nuestro objetivo, previendo el camino y decidiendo sobre la marcha con una visión clara. Una planeación formal podría tomar demasiado tiempo y las organizaciones no reaccionarían a tiempo a las condiciones de negocios ni a las acciones de los competidores, y aquella empresa que no se adapta al cambio esta destinada al fracaso.